26 de mayo de 2011

- Puedo ser lo que quieras. Sólo dime lo que quieres y lo seré por ti.

- Eres un tonto.

- Lo podría ser.

Si tú eres un ave, yo soy un ave.

"No concordaban mucho. De hecho, casi nunca concordaban. Siempre se peleaban. Y se retaban uno al otro cada día. Pero a pesar de sus diferencias, tenían algo importante en común. Estaban locos el uno por el otro." ♥

Los amores de verano se acaban por toda clase de razones. Pero al fin de cuentas tienen una cosa en común: Son estrellas fugaces, un instante grandioso de la luz de los cielos, una visión momentánea de la eternidad, y en un abrir y cerrar de ojos se van.

"No había terminado. ¡Todavía no ha terminado!"

"- ¿Te quedarías conmigo?

- ¿Quedarme contigo? ¿Para qué? Míranos, ya estamos peleando.

- Pues, eso es lo que hacemos. Pelear. Tú me dices cuando soy un hijo de puta arrogante y yo te digo cuando eres una pesada insoportable. Lo cual eres, 99% del tiempo. No me importa lastimarte. Me lo devuelves al instante y regresas a hacer la misma cagada.

- Entonces ¿qué?

- Así que no será fácil, será difícil. Y tendremos que echarle ganas cada día, pero quiero hacerlo porque te quiero. Quiero todo de ti, para siempre, tú y yo.

El mejor tipo de amor es el que despierta el alma y nos hace procurarlo más. Que nos enciende un fuego en nuestros corazones y nos tranquiliza la mente. Eso es lo que me has dado. Eso es lo que yo esperaba darte para siempre. Te amo.

La historia de nuestras vidas, por Allison Hamilton Calhoun. Para mi amor, Noah. Léemela y regresaré a ti.

"- ¿Crees que nuestro amor puede causar milagros?

- Sí lo creo, es lo que me hace volver contigo cada vez.

- ¿Crees que nuestro amor nos llevará juntos?

- Creo que nuestro amor puede hacer todo lo que queramos."

25 de mayo de 2011




hagamos lo imposible, en realidad
rompamos este mar de dudas y construyamos miles de océanos de amor
naveguemos en barquitos de porcelana, por siempre, y hasta donde acabe el Sol.


22 de mayo de 2011

Sabes, no te voy a negar, a veces siento temor al abrir mi corazón, que quizás sea por lo que pasó y no quiera mas dolor. Pero todo puede cambiar en un momento, será que ahora espero que saltes y te desvíes del resto.




Ni la muerte, ni la infelicidad, ni el fracasar son miedos relevante ni tan importantes como el miedo que se puede tener en la vida por perder a la persona que más queres. Perderla sin haberle dicho todo lo que tenías que decirle, eso que te guardabas bajo llave, todo eso que esa persona tenía que saber con o sin una despedida de por medio. No hay nada peor que se valla y nunca halla sabido cuanto la querías o cuánto la podrías haber querido. No podés arriesgarte a que se valla sin haber sentido un beso, un abrazo. Sin haber calmado sus penas o dejar que te halla secado tus lágrimas. Esa persona es especial por el simple hecho de haber marcado un antes y un después en tu vida, no déjes que se valla sin que lo sepa. La muerte es un miedo insolucionable porque a todos los llega tarde o temprano. La infelicidad depende de uno como vea la vida y cuan negativo o pesimista sea. El fracaso sólo se cumple cuando no se lucha por ganar. Pero si esa persona se va, jamás encontrarás su reemplazo.


Te levantas y te miras en el espejo. Una nueva arruga podes vislumbrar a pesar de seguir inconcientemente dormida. Preferis no hacerte mala sangre desde tan temprano y lo dejas pasar. Y así empieza tu día, con una nueva marca. Vas camiando o viajando en el colectivo, y entre el murmullo de los pasajeros tu mente tiene ganas de hablarte, y la dejas, total es mejor que nada. Ella te cuenta pequeñas cositas, anécdotas, recuerdos de hace no se cuánto tiempo, y te recuerda lo que te sorprendió esa mañana, y ahí te queres matar. No podes creer que los años se te vienen encima y no podés hacer nada. O quizás si. Ella te pregunta como lo podes remediar, todavía estas a tiempo. Y vos pensas que estuviste haciendo todo este tiempo de tu vida, en que la malgastaste, cuanto perdiste y que logros obtuviste. Nada. No se te viene nada a la cabeza. Uno a cero. Va ganando tu conciencia en un juego de palabras que sólo ella sabe como sacar probecho. Y sabes que al final te termina convenciendo. Y decidis mejorar, ser mejor persona, hacer todo eso que no hiciste, reparar todo aquello que lo hiciste mal. Vas a pedir perdón, vas a decir más seguido gracias y de nada. Te vas a animar a hacer cosas locas, a apostar, a arriesgarte por lo que te creías incapaz. Por decir una vez las cosas en forma sincera, por abrir tu corazón y decir un no rotundo a lo que nunca valio la pena. Y después de todo, te acordas que no tenes tiempo. Que todo se puede acabar hoy, como el día cuando cae el sol. Pero nunca es tarde si aunque sea lo pensas. Sólo intentar vivir y sonreír el día de mañana te puede traer algo de esperanzas. Que mejor que ser recordado por todos, o aunque sea por quienes importa realmente, esas personas que supieron reconocer las cosas buenas y te quisieron más cuando supieron de las malas. Que mejor que llevarte un lindo recuerdo a la cama de ese día tan corriente como uno más, y al final decir que fué un buen día. Quizas el hoy sea hoy, no mañana, sólo hoy. Y si todavía estas calculando todo lo que tenes que hacer para cumplir un sueño ¿Qué esperas?

Tendras tu oportunidad, prepártate
Si tienes un sueño, persíguelo
El tiempo no espera, decídete
Si no encuentras el modo, invéntalo
Si sientes miedo, atrévete
Podras lograrlo, demuéstralo...

Hay una cosa que quiero decirte. Soy extremadamente complicada, nada de lo que hagas me hará ser feliz completamente. A veces te pondré pegas, y otras muchas veces habrá un pero de por medio. En ocasiones soy excesivamente caprichosa, si algún día llegaras pronto a buscarme, te diré que no me dejas tiempo para arreglarme, y si llegas tarde me pasaré el resto del tiempo replicándote por qué me tuviste más de una hora esperando. Si hace sol, me quejaré todo el rato, y si hace frío estaré continuamente protestando porque se me pone la nariz roja y se me achinan los ojos demasiado. Siempre te voy a pedir más. Y cuanto más me des, más estaré esperando de ti. Buscaré motivos para sacarte de tus casillas porque me encanta ver tu cara de enfado, y habrá momentos en los que no me soportes. Te querré tanto las 24 horas del día, los 60 minutos de cada hora y los 60 segundo de cada minuto que acabarás harto de mi. Ni las agujas del reloj se atreverán a rechistar. Habrá días que no me soportes, que odies mi mal humor y que aborrezcas mis celos, incluso habrá momentos que me odies. Pero recuerda que la rubita de uñas rojas que te exigirá tanto y que nunca estará conforme, te dará besos en cada esquina de la ciudad, y en cada farola, y en cada portal. Te dará mil abrazos de esos que da ella, esos que intenta apretar muy muy fuerte y solo consigue hacerte reír, siempre que lo necesites. Te regalará una sonrisa cada segundo del día y te hará más feliz de lo que nadie te hizo nunca. Se quedará más de una noche despierta sólo para verte dormir. Te llegará tan adentro que ni tú podrás olvidarla. Te escribirá notitas de papel con frases bonitas que le gusta escribir por las mañanas, y te despertarás oliendo a su piel. Te pedirá perdón por las veces que no se soporta ni ella, y odiará sus celos incontrolables que te hacen enfadar. Te dará besos por la tripa y te hará cosquillas hasta que no puedas respirar. Te volverá loco, sabrá como hacer que te enamores de sus defectos, de sus manías tontas y de sus detalles bonitos. No podrá dejar de mirar tus ojos color coca-cola cada mañana y disfrutará cuando te enfades hasta que la llenes de besos sin querer. y aquí empieza lo bonito de la historia.
Ahora me toca a mi. ¡Vamos! Pregúntame que es lo que tú me das, lo mejor que tengo yo de ti. ¡Vamos, pregúntamelo! ¡Bueno no preguntes! Lo mejor de tí, es lo fácil que haces que sea yo misma, contigo puedo ser cómo yo quiero ser, puedo besarte cómo yo quiero besarte, puedo tocarte cómo a mi me apetece tocarte, puedo ser lo celosa que yo quiero ser, a ti puedo quererte cómo yo quiero quererte, y no sé si lo sabes o te apetece saberlo, pero ¡¿sabes también una cosa?! ¡Sí! ¡Mira! !¿Ves?! A ti puedo hacerte feliz. !Sí! Sonríes cómo yo quiero ver que sonríes. Te hago feliz, y hacía mucho tiempo que no tenía tantas ganas de hacer feliz a nadie.

Me gustas sincero y mentiroso, porque te conozco cuando mientes. Me gusta que hables rápido y con ganas de contarme. Me gusta escucharte a oscuras en mi portal, imaginarme la cara que pones mientras hablas bajito y la poca luz que entra por la ventana se refleja en tu sonrisa. Me gustas los sábados por la noche cuándo te digo que me quieres más de lo normal. Me gusta cuándo respiras, cuándo te mueves dormido y cuándo noto que se te abren los ojos por las mañanas. Me gustas porque llegas a mi casa y abres muy despacio la puerta de mi habitación, porque crees que no te escucho, y porque tú no sabes que hace ya un rato que huele a ti por todas partes. Me gustas los lunes por la mañana cuando llegas con los ojos inchados del sueño, y los viernes por la noche, y tu forma de correr los domingos bajo la lluvia porque no llegamos al cine. Me gusta que te acerques despacio y me abraces por detrás, y me gusta hacerte creer que no te había visto. Me gustas con sueño, con hambre, y con ganas de libertad, me gustas todo tú, todos los días y a todas horas.

Pasión, y un poco de poesía.
A mi lo que me gusta es descubrirme cada día.
Y conocerme otra vez. Sonreír de oreja a oreja.
No los regalos, me gustan los detalles.
Y las notas de papel.
Me gustan los besos cortos que te dejan con ganas de más.
Y el entusiasmo.
Me gusta sentirme libre, que me den cariño cuándo lo necesito.
Me gustan los abrazos de reconciliación, y las sonrisas tontas.
La risa contagiosa y los abrazos sin querer.

Amor es tonto, y no me cree cuando le digo que le quiero más que a mí. Amor no se da cuenta de que cuando sonríe está mucho más guapo.. no se da cuenta pero sonríe y a mi me tiemblan las piernas. Amor tiene detalles que hacen que le quiera cada día un poquito más. Amor es diferente, es cómo yo lo quiero. Amor me deja hacerle feliz y sabe cómo hacerme feliz. Sólo amor sabe cuánto soy capaz de darle, y sólo amor es capaz de darme tanto. Amor cuenta las cosas cómo yo no se contarlas, y me encanta escucharle.Amor no se cansa de quererme y no sabe cansarse de que le quiera. Amor es bonito, y tiene los ojos color cocacola, aunque él diga que no. Amor habla despacio, y se ríe por tonterías. Estoy enamorada de amor, y no pienso cansarme. Amor no te gastes. Prométemelo.
Tengo que contarte una cosa. El otro día me acordé de que yo hice lo mismo que tú. Le odié durante un tiempo pero si le miraba a los ojos, me comportaba como si no hubiera pasado nada, le quería y eso no lo podía evitar nadie. Le trataba como a un amigo de toda la vida, con los que puedes contar para cualquier cosa. Yo también. Yo también contaba cuentos a la gente y les hablaba de lo mucho que le odiaba. Yo también. Pero yo también guardaba en un rinconcito una pizca de esperanza que me llevara de vuelta con él. Y si se acababa la esperanza, yo decía que le odiaba. Pero yo no cometí el error de atentar al amor y no mirar de frente bien alto, de ponerme guapa y salir a la calle a pasármelo bien, a gritar como una loca y a reírme por tonterías. Hazlo bien ahora que puedes. Vístete y sal a la calle, ponte los tacones más altos que tengas y sonríele al espejo. Ponte demasiado maquillaje y el escote que nunca te pondrías. Vive.
No quiero que te vayas, y no me refiero al hecho de quedarte conmigo, no quiero que cambies, quiero que seas como eres, que sigas tal y cómo te conozco. Prométeme que no vas a cambiar, que el tiempo no me hará cansarme. Quiero estar segura de que, si dentro de 10 años te vuelvo a ver, seguirás siendo ese Tú que conozco y que me encanta. Quiero saber que no voy a notar la rara sensación de que serás un desconocido para mí después de un tiempo. Quiero que no te vayas, quiero tenerte como eres por muy lejos que me haya ido. No quiero que te vayas, ni que te hagan irte, no quiero que cambies. Y no quiero notar el tiempo y sus tontas consecuencias.



Lo malo de sentirte alguna vez
"a tres metros sobre el cielo" es que según esa mierda de ley de la gravedad, si algo sube, tiene que bajar. Y no podemos pasar mucho tiempo sin la sensación de vértigo en la boca del estómago, porque somos tan altamente volubles, que terminamos cansándonos de la monotonía. Y ahí radica la mayor regla de esta mierda de juego, sólo se trata de sobrevivir. De probar cuánto más podrás aguantar.


21 de mayo de 2011

Me da igual arrancar pieles a mordiscos. Recibir golpes, darlos, comprarlos, me da igual. No tener ropa, no tener tele, no tener lápiz, ni papel, ni vergüenza, ni hambre... Joder, si a mi lo que me llena es estar contigo, lo demás puede esperar.


La forma en que sonríes cuando eres feliz, pero feliz de verdad, y tus enfados tontos cuando yo me pongo más tonta todavía. Todo eso que te hace así, así cómo yo te quiero. Así cómo a mi me gustas, de esa forma. Tienes defectos pero aún sigo pensando en si no los tubieras, y en lo raro que sería que fueras tan perfecto. Yo no quiero tenerte perfecto conmigo ni con nadie. Te quiero a tí. A esos gestos raros que haces cuando crees que nadie te mira, y a la manía que tienes de quitarme las cosas de las manos.
Te quiero de esa forma tan mía que tengo de quererte.


Cómo nunca me acuerdo de nada, me resulta muy fácil olvidar. Olvido rápido, sin ningún esfuerzo, puedo olvidar semanas en un par de minutos si me concentro y pienso muy muy fuerte. Así es cómo consigo querer a ratos. Así es cómo conseguía dormirme llorando y levantarme a saltos. Qué raro esto de la memoria.. y qué bonito. Olvidar tambien es triste. Pero yo sigo pensando fuerte, y así no recuerdo nunca. Así cada mañana de tu vida se convierte en la primera. La primera vez que sonríes, la primera vez que te encuentras con él y piesas joqueguapoes, el primer abrazo, el primer madrugón.. Y siempre es mucho más bonito empezar de cero. Mucho más bonito. Pero a mi hace mucho tiempo que no me apetece olvidar, y tengo miedo.



Me gusta pensar que lo imposible no existe, que es sólo una palabra que a veces utilizamos por miedo a fracasar.




Te voy a denunciar, sí, porque me dejas aqui rodeada de tiempo y sin un mínimo beso que darte. Asíque te voy a poner la denuncia que no te han puesto en tu vida, voy a llamar al juez, que tus besos no se alejen ni un milímetro de mi piel nunca más. Eso voy a hacer. Dejarte sin un duro. Acercarte a mi hasta que no puedas más. Proclamar la comisura de tus labios propiedad privada. Eres un imbécil. Vuelve. Que te echo de menos.